CROMOTERAPIA
La Cromoterapia, o terapia del color, como también es conocida, es una técnica terapéutica empleada en la medicina alternativa, cuyo fin es sanar algunas enfermedades a través del uso del color. Esta terapia pertenece a las técnicas o prácticas de la llamada nueva era (New Age, al igual que la iridología, la reflexología, la proyección astral, la visualización guiada, el Shiatsu y la sanación con pirámides y gemas. De acuerdo con la técnica de la Cromoterapia, los colores ejercen influencias emocionales en las personas, lo permitiendo generar un estado que facilite la sanación de enfermedades y restablecer los desequilibrios que producen dichos padecimientos. La Cromoterapia funciona aplicando una luz con un color que corresponda al color de una enfermedad.
Características de la Cromoterapia
La Cromoterapia es una terapia natural, sin efectos secundarios, que puede aplicarse a cualquier persona. Los efectos de la Cromoterapia suelen notarse tras 10-15 días de tratamiento. Para poder aplicarlo es necesario conocer los efectos de cada color y las necesidades de la persona, para saber exactamente que aplicar en cada caso. Para mayor efectividad con la Cromoterapia resulta muy efectivo combinar el tratamiento con otras terapias, potenciando el efecto en la aplicación de ambas terapias.
Un poco de Historia
Existen referencias al uso del color con fines terapéuticos en la mayoría de culturas que han existido. En Mesopotamia las enfermedades eran tratadas con hierbas, masajes y colores; en Persia y Egipto existieron cultos a la luz y los colores. En la China Imperial empezaron a usarse tratamientos concretos basados en el color, sin embargo no es hasta finales del siglo XIX cuando los científicos occidentales se interesaron en investigar las capacidades curativas del color.
Según cuenta la historia el primero que se conoce que se acercó a este tipo de terapia fue el filósofo y médico uzbeko Avicena (980-1037) que creía que el color era de importancia vital en el diagnóstico y tratamiento. Este expuso sobre el tema Cromoterapia en el libro “El canon de la medicina”; donde escribió que “el color es un síntoma observable de enfermedad” y desarrolló una tabla que relacionaba el color con la temperatura y la condición física del cuerpo. Su creencia era que el rojo movía la sangre, el azul o el blanco la enfriaban, y el amarillo reducía el dolor muscular y la inflamación.
Otros como el alquimista y astrólogo alemán Paracelso (1493-1541) estudio e investigo acerca de la relación de los colores con la salud de las personas, y el general estadounidense Augustus Pleasanton (1801-1894) quien publicó en 1876 The influence of the blue ray of the sunlight and of the blue colour of the sky (‘la influencia del rayo azul de la luz solar, y del color azul del cielo’) y afirmaba que el color azul era bueno para curar lesiones, quemaduras y dolores, incrementar la fertilidad, y acelerar la madurez física de los animales. Además aseguraba que el tamaño de las uvas podría tener una mejora visiblemente si se cultivaban dentro de un invernadero con ventanas de color azul. Su hipótesis es pseudocientífica y nunca fue adoptada por los científicos ―ni siquiera los de su época―, pero algunos lo consideran el creador de la Cromoterapia.
Más tarde a las investigaciones de Pleasonton, el Dr. S. Pancoast estudió el fenómeno de la luz azul y describió sus hallazgos en Blue and red light; or, light and its rays as medicine, que publicó en 1877. En 1878, Edwin Dwight Baditt publicó The principles of light and color (‘los principios de la luz y el color’) en el cual se explicaba sobre las vibraciones de los colores dentro de la función médica. También creó una cabina de nombre “Termolume” la cual consistía en utilizar diferentes luces de colores, cuando la persona se encontraba sentada para recibir el tratamiento.En 1890, el Dr. Foveau de Courmelles escribió su libro titulado Cromoterapia.
Esta es una breve aproximación a los antecedentes de la Cromoterapia, pero lo que en realidad fue conocido propiamente como Cromoterapia, se debe en gran medida a los estudios del Dr. Dinshah Ghadiali, investigador, médico, químico y físico que asegura que por medio de los colores las personas pueden ser curadas de enfermedades. Este desarrolla una enciclopedia en el año 1933, de tres tomos titulada “Spectro chrome metry enciclopedia” donde indicó tratamientos para 316 enfermedades, con mezclas de colores que logran generar el equilibrio del organismo necesario para cada persona. El psiquiatra y místico suizo Carl G. Jung (1875-1961) relacionó cada color con las etapas de la vida de una persona.
A lo largo del siglo XIX, los estudiosos de los efectos del color han encontrado que los filtros de vidrio coloreado podían curar varias enfermedades. Otros como los practicantes de la medicina Ayurvédica creen que el cuerpo tiene siete Chakras o centros energéticos, que están directamente relacionados a un color específico. Más tarde el teósofo británico Charles. W. Leadbeater (1854-1934) en su libro The Chakras (1927), asoció cada Chakra con un color, junto con una función y órgano. Esta idea ya era conocida en la India desde el siglo XVII.
Según los creyentes de la nueva era (años noventa), cuando los Chakras se desbalancean pueden causar enfermedades físicas, pero consideran que estos, pueden volver a balancearse, mediante la aplicación de la Cromoterapia.
Características de la Cromoterapia
La Cromoterapia es una terapia natural, sin efectos secundarios, que puede aplicarse a cualquier persona. Los efectos de la Cromoterapia suelen notarse tras 10-15 días de tratamiento. Para poder aplicarlo es necesario conocer los efectos de cada color y las necesidades de la persona, para saber exactamente que aplicar en cada caso. Para mayor efectividad con la Cromoterapia resulta muy efectivo combinar el tratamiento con otras terapias, potenciando el efecto en la aplicación de ambas terapias.
Un poco de Historia
Existen referencias al uso del color con fines terapéuticos en la mayoría de culturas que han existido. En Mesopotamia las enfermedades eran tratadas con hierbas, masajes y colores; en Persia y Egipto existieron cultos a la luz y los colores. En la China Imperial empezaron a usarse tratamientos concretos basados en el color, sin embargo no es hasta finales del siglo XIX cuando los científicos occidentales se interesaron en investigar las capacidades curativas del color.
Según cuenta la historia el primero que se conoce que se acercó a este tipo de terapia fue el filósofo y médico uzbeko Avicena (980-1037) que creía que el color era de importancia vital en el diagnóstico y tratamiento. Este expuso sobre el tema Cromoterapia en el libro “El canon de la medicina”; donde escribió que “el color es un síntoma observable de enfermedad” y desarrolló una tabla que relacionaba el color con la temperatura y la condición física del cuerpo. Su creencia era que el rojo movía la sangre, el azul o el blanco la enfriaban, y el amarillo reducía el dolor muscular y la inflamación.
Otros como el alquimista y astrólogo alemán Paracelso (1493-1541) estudio e investigo acerca de la relación de los colores con la salud de las personas, y el general estadounidense Augustus Pleasanton (1801-1894) quien publicó en 1876 The influence of the blue ray of the sunlight and of the blue colour of the sky (‘la influencia del rayo azul de la luz solar, y del color azul del cielo’) y afirmaba que el color azul era bueno para curar lesiones, quemaduras y dolores, incrementar la fertilidad, y acelerar la madurez física de los animales. Además aseguraba que el tamaño de las uvas podría tener una mejora visiblemente si se cultivaban dentro de un invernadero con ventanas de color azul. Su hipótesis es pseudocientífica y nunca fue adoptada por los científicos ―ni siquiera los de su época―, pero algunos lo consideran el creador de la Cromoterapia.
Más tarde a las investigaciones de Pleasonton, el Dr. S. Pancoast estudió el fenómeno de la luz azul y describió sus hallazgos en Blue and red light; or, light and its rays as medicine, que publicó en 1877. En 1878, Edwin Dwight Baditt publicó The principles of light and color (‘los principios de la luz y el color’) en el cual se explicaba sobre las vibraciones de los colores dentro de la función médica. También creó una cabina de nombre “Termolume” la cual consistía en utilizar diferentes luces de colores, cuando la persona se encontraba sentada para recibir el tratamiento.En 1890, el Dr. Foveau de Courmelles escribió su libro titulado Cromoterapia.
Esta es una breve aproximación a los antecedentes de la Cromoterapia, pero lo que en realidad fue conocido propiamente como Cromoterapia, se debe en gran medida a los estudios del Dr. Dinshah Ghadiali, investigador, médico, químico y físico que asegura que por medio de los colores las personas pueden ser curadas de enfermedades. Este desarrolla una enciclopedia en el año 1933, de tres tomos titulada “Spectro chrome metry enciclopedia” donde indicó tratamientos para 316 enfermedades, con mezclas de colores que logran generar el equilibrio del organismo necesario para cada persona. El psiquiatra y místico suizo Carl G. Jung (1875-1961) relacionó cada color con las etapas de la vida de una persona.
A lo largo del siglo XIX, los estudiosos de los efectos del color han encontrado que los filtros de vidrio coloreado podían curar varias enfermedades. Otros como los practicantes de la medicina Ayurvédica creen que el cuerpo tiene siete Chakras o centros energéticos, que están directamente relacionados a un color específico. Más tarde el teósofo británico Charles. W. Leadbeater (1854-1934) en su libro The Chakras (1927), asoció cada Chakra con un color, junto con una función y órgano. Esta idea ya era conocida en la India desde el siglo XVII.
Según los creyentes de la nueva era (años noventa), cuando los Chakras se desbalancean pueden causar enfermedades físicas, pero consideran que estos, pueden volver a balancearse, mediante la aplicación de la Cromoterapia.
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